Querida Luna

Querida Luna,

Deseo que aprendas la diferencia entre justificar tus emociones, y entenderlas. No es lo mismo. Sólo la segunda llega a al alivio, a la sanidad y a la calma. Deseo que aprendas a transformarlas en amor hacia ti misma, hacia los demás. Hacia tus historias que aún te quedan por contar.

Deseo que tu hambre de crecimiento y tus ganas de ser mejor, siempre superen tus ganas de tener razón. Pocas cosas son tan bellas como una persona que sabe cuando se equivoca.

Y cuando cometas errores, deseo que aprendas a reírte de ti misma. Que encuentres tu equilibrio. No te flageles rompiéndote la cabeza pensando cómo pudiste haberlo hecho diferente, o mejor, pero tampoco culpes a los demás por el resultado de tus decisiones. Hazte dueña de ti misma con todo lo que eso implica. Ríe porque has aprendido.

Deseo que seas responsable de ti misma, pero no de los demás. No cargues con maletas que no son tuyas, por mucho que quieras ayudar. Uno cree que los protege pero en realidad los volvemos inválidos al cargarlos. Sé que quieres aliviarle el peso al otro, pero el mejor alivio es creer en ellos. Nuestras batallas personales son sólo nuestras, no pelees las de los demás. Sólo abraza. Si quieres ayudar abrázalos mucho. Ama. Recuérdales lo grandes que son y lo mucho que crees en ellos pero por favor, no cargues con su equipaje.

De igual modo, tú eres la única responsable de ti misma, nadie tiene por qué hacerse cargo de ti. Nadie tiene por qué cuidarte, ni quedarse, ni quererte, ni darte nada. Eres responsable de irte, de cerrar puertas, de poner un alto a la primera bala. No te tomes nada personal. Cada quién pelea sus guerras y las balas a veces salen del campo de batalla. No les reclames por haber fallado el tiro. No asumas que dispararon apropósito. Pregúntate para empezar ¿qué haces en arena de combate ajena?

Deseo que tengas la sabiduría para enfocarte en soluciones, no en los problemas. Hay cierta tendencia a subrayar una y otra vez lo que falló, lo que se hizo mal, lo que no funcionó. ¿Por qué los seres humanos tendemos a recriminarnos tanto nuestra propia humanidad? Aferrarse a lo que está mal impide mejorarlo. Suelta. Soluciona. Siempre enfócate en la solución. Enfocarse en la solución es enfocarse en el crecimiento.

Deseo que el amor te guíe siempre. El amor a lo que haces. Cuando la gente te diga que mucho les inspiras, que les has ayudado en el camino, cuando mencionan tu garra, tu valentía, tu luz, tu talento... úsalo como gasolina. No son palabras, son combustible. Sólo asegúrate que cuando no sientas tocar el piso sea porque estás volando, conquistando, no porque el ego te ha mareado y adormecido los pies.

De igual manera, prepárate para las críticas. Deseo que seas humilde para recibirlas. Sobre todo las constructivas. Escucha con atención a los que llevan más tiempo andado que tú. Aprende de ellos. Agradece a quien se toma el tiempo de regalarte un poquito de su conocimiento. Y por supuesto, habrá a quienes no les gustará lo que haces, o lo que eres. Habrá quienes te juzgarán de acuerdo a su propio viaje. Hablan de ellos, no de ti. Aprende a desechar lo que no puedes reciclar, el otro está en su derecho de opinar, ver, o creer lo que quiera. Tú estás en tu derecho de tirarlo si no te sirve.

Deseo que conserves la simplicidad con la que manejabas las situaciones cuando eras niña. Capaz de jugar con los niños de tu escuela, o tus vecinos, minutos después de haberse peleado. Capaz de admirarse con la cosa más pequeñita. Incapaz de ofenderse, pero sabiéndose cuidar. Sentándose a comer el almuerzo con el niño que era ignorado por la clase. Devorando libros. Esa sabiduría para saber vivir con amor, no la pierdas. La sociedad a veces te hará creer que esa sabiduría es una tontería, o que ya no existe. No les creas. Permítete tener malos días, pero por favor, siempre vuelve a ti.

Querida Luna, sé que muchas de estas cosas ya las sabes, ya las haces, ya las practicas, sé que muchas otras te cuestan más de lo que te atreves a admitir, pero quiero que sepas que estoy orgullosa de ti, tienes una familia chiquita pero grandiosa, un compañero de viaje valiente y honesto, amigos que se han vuelto familia, y tus sueños grandísimos, esos que parecían inalcanzables, hoy están frente a ti. Estás rodeada de amor, y ese amor lo agradece el universo y hace que conspire a tu favor. Recibe todo lo bello que te está sucediendo pero no des por sentado nada, convierte todo esto en fuerza y frescura para que la uses en los tiempos de dureza y resequedad.

Luna, no hay que conformarnos. Podemos hacerlo mejor. Siempre podemos ser mejores.

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